SEGUNDOS AFUERA… SIGUE LLOVIENDO
¿Viste como cuando esperaste el remise más de quince minutos, bajo la lluvia? ¿Viste como cuando seguías buscando un taxi y ya era la hora a la que tenías que estar en la puerta del cumpleañitos, bajo la lluvia? ¿Viste como cuando conseguiste el taxi y el tráfico era un caos y llegaste veinte minutos tarde y te abrieron la puerta, te miraron con cara de «qué desastre que sos, tu hijo es el último que nos falta entregar», bajo la lluvia? ¿Viste como cuando, bajo la mismísima lluvia, te odiás por no saber conducir tu auto para no tener que depender ni de marido, ni remise, taxi o padres de amigos de hijos que te hagan la gauchada de alcanzarte a las criaturas porque justo se te ocurrió trabajar para vivir y a las cuatro menos cuarto de la tarde estás haciendo justamente eso? Bueno. Así. Me tomo cinco minutos…
Afuera, llueve a cántaros. Adentro, chaepítie. DaCha con tostadas junto a la cachorrada.
La obra de hoy es de James Tissot.